
Hace un tiempo que había oído hablar de la ley de Metcalfe. Es raro que no se mencione cuando se habla del valor de una red (fax, Internet, redes sociales…). La ley dice: “el valor de una red aumenta proporcionalmente al cuadrado del número de usuarios”.
He comprobado que hay algo de controversia alrededor de esta afirmación. Se dice que en realidad es un concepto muy tecnológico que aplica a las máquinas y no a los usuarios. Cuando digo las máquinas se refieren a la cantidad de conexiones posibles, en este caso la ley parece cumplirse. Sin embargo, cuando uno piensa en usuarios, no todos conectan con todos (fácilmente entendible si piensas en que la dimensión idioma en Internet).
Wikipedia te conduce a varios artículos donde puedes ver la discusión entre varios autores atraves del IEEE y la contestación del propio Bob Metcalfe sobre la ley que menciono por primera vez en 1980. Metcalfe es una eminencia en los temas de Internet, invento Ethernet y fundo la compañía 3COM.
Es intuitivo que el valor de la red aumenta con el valor de esta. Pensemos en la red de antiguos alumnos de la universidad o en una cadena de suministro de una empresa de bollería industrial. Sin embargo, la intuición no nos puede llevar a sobrevalorar la red o las empresas en la red, ya que podemos llegar a sobreestimar su crecimiento futuro. Esto lo mencionan en dichos artículos como fondo de la primera burbuja tecnológica de 2001. En su artículo Metcalfe hace referencia a este tema:
“There are people who think the Internet Bubble was the worst thing that ever happened, and I hope those people are satisfied now that Ken Lay is dead. To those people my law may be, as the SPECTRUM article says, dangerous. Because my law allegedly over-estimates the values of networks, it might be used to inflate a second Internet Bubble, probably the imminent Social Networking Bubble, which will then inevitably burst”.
En la imagen se hace referencia a un punto de masa crítica en el que los beneficios de la red son mayores que sus costes. Pensemos que desde entonces los beneficios de la red han aumentado dramáticamente (ya no solo hacemos emailing o imprimimos en red, sino que también compramos, comparamos, llamamos, informamos…) y que los costes han bajado (el coste de un puerto de Ethernet ha bajado de 5000 en el inicio a 100 hoy en dia).
Metcalfe, nos dirige hacia el libro de Chris Anderson, THE LONG TAIL, ya que según él nadie ha evaluado numéricamente su ley (cosa que si ha ocurrido con la ley de Moore que dice que la complejidad de los chips se dobla cada dos años).
Recuerdo haber leído sobre la “Larga Cola” en un artículo de José Cabrera titulado Las ONG en la Era de la Colaboración.
Él explica de una manera muy ilustrativa este concepto:
“En su libro, Chris Anderson explica con gran sencillez cómo la tecnología, al volver rentable la venta de cantidades limitadas de productos, nos hace pasar de mercados de masa a mercados de nichos. “Larga cola” es el nombre con el que, de forma coloquial, se denomina a una conocida característica de las distribuciones estadísticas que podemos observar en los mercados, y que aplica a cualquier muestra lo suficientemente grande. Por ejemplo, podemos afirmar, sin mucho riego a equivocarnos, que el 20% de la población española es dueña del 80% de la riqueza del país. Y, de forma análoga, que aproximadamente el 20% de los donantes aporta el 80% de los recursos de las ONG.En su aplicación al mundo de la empresa, la economía “Long Tail” ha supuesto un nuevo paradigma de innovación en los modelos de negocio tradicionales. Los ejemplos más conocidos se han dado, quizá, en los negocios de distribución de libros y discos. En sus tiendas, El Corte Inglés ofrece, básicamente, los libros más vendidos, pero no aquellos que solamente compraría un número muy reducido de personas. De la misma forma, si buscamos un disco en la Fnac, encontraremos los discos que interesan a una audiencia amplia. El alto coste de distribución y almacenaje no les permite ofrecer otras alternativas.Sin embargo, la Web 2.0 ha cambiado las leyes de distribución y las reglas del mercado. Las restricciones físicas ya no son significativas en modelos de negocio online como los de Amazon o Rhapsody . Esto les permite disponer de un catálogo de productos muy amplio, con el que pueden cubrir los gustos e intereses de un grupo más extenso de clientes. Amazon, por ejemplo, tiene un catálogo de mas de 2 millones de libros, y Rhapsody ofrece a los usuarios cerca de un millón de canciones. En la representación gráfica de las ventas, la parte izquierda y alta (la cabeza) correspondería a los best-sellers. La parte derecha, que parece alargarse hacia el infinito, representaría a los productos vendidos en pocos ejemplares. Esta “larga cola” es la que la Internet vuelve rentable”.
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